5708960998_1d92a218b3_o

MUERTOS DE RISA Y LA EPIDEMIA DE TANZANIA

Publicada en Publicada en Ciencia

Yo no seré la primera persona que te diga que no tienes que estar contento, pero debes saber, que la risa puede matar. O eso al menos le sucedió a un buen puñado de personas a lo largo de la historia. Algunos en unas circunstancias tan extrañas que parecen historias fantasiosas, pero sin embargo, son totalmente reales.

Varias, resultaron macabramente simpáticas, como por ejemplo, la historia de un adivino, que predijo la fecha y hora exacta de su muerte. Al acercarse el día, el hombre debió ponerse bastante nervioso y cuando se cumplió ese preciso momento que todos esperaban y ver que no sucedía nada, el adivino llevó tal alegría, que empezó a reírse a mandíbula batiente. Con tanta energía y de manera tan histérica que murió de un ataque cardíaco. Parece una tontería, pero según cuentan, el corazón por la excitación de ese momento, se pude poner a mas de 250 pulsaciones por minuto y esa velocidad, es una verdadera barbaridad.

El ataque de risa, no puede controlarse, o al menos es lo que me pasaba a mi en los momentos mas inoportunos, lo cual me costó alguna expulsión en mi época escolar. Es decir, puede surgir en cualquier momento, de hecho a un hombre tailandés en el año 2003, le sucedió mientras dormía y aunque su mujer trató de despertarlo, no lo consiguió. Este no paró hasta que se murió.

Otro caso curioso, fue en 1975 el de un inglés llamado Alex Mitchell. Viendo un capítulo de The Goodies, le provocó tales risotadas, que después de 25 minutos, le dio un patatús, un colapso del que no pudo salir entre desagradables convulsiones. Yo pensé que quizás la viuda interpondría una demanda contra la serie por ser tan simpáticamente asesina, hasta el punto de matar a su marido, pero todo lo contrario, les envió una carta para felicitarlos y darles las gracias por conseguir un final tan agradable para su marido.

En cuanto a enfermedades, existe una que se denomina Kuru o enfermedad de la risa. Es muy extraña y tiene una mortandad altísima. Se daba mucho entre los miembros de una tribu llamada Fore en Guinea Ecuatorial. Los primeros síntomas eran de migrañas, para posteriormente complicarse, impidiendo ingerir comida e incluso caminar. Otro síntoma, pero este realmente asombroso, es que provocaba risas incontroladas. Finalmente morían con una macabra sonrisa en sus rostros. Después de mucho investigar en la década de los años 50 del siglo pasado, se dieron cuenta que era debido a lo que comían esas personas, o mas bien a una insana costumbre que tenían. Era tradición en esa tribu, darle a los niños de comer los cerebros de sus familiares fallecidos, los cuales trasmitían un agente similar al de las vacas locas.

7319353372_78fe2a7dea_o

También quería contaros, que a veces el ataque de risa se convierte en colectivo, por eso se dice que la risa es contagiosa. Lo cual me parece perfecto, ya que a mi me gusta que lo bueno se comparta, pero lo peligroso, es que se convierta en una epidemia, que es lo que les sucedió en Tanganica en el año 1962, a cuyo país ahora se le llama Tanzania. A raíz de un chiste, (no me preguntéis cual es, porque no lo se, aunque me gustaría conocerlo a riesgo de ser parte afectada de esa epidemia), 3 niñas de un colegio en la localidad de Kashasha, empezaron a reírse a carcajadas, hasta llegar al histerismo, incluso al llanto. Al poco tiempo, se extendieron estas risas entre las compañeras de clase. Ya eran 95 niñas riendo. Al salir del colegio, no pudieron contenerse y las carcajadas continuaron al llegar a sus casas. Esa histeria se trasmitió a sus familias y así sucesivamente con todas las personas que tenían contacto con los que no se paraban de reír. El caso es que tuvieron que cerrar la escuela durante semanas, ya que la risa histérica les incapacitaba para realizar cualquier trabajo. Semanas después también contagiadas, cerraron otras 13 escuelas imposibilitadas de desempeñar sus funciones con normalidad ante esas incontrolables carcajadas. Ya era imparable, las risotadas no cesaron durante 18 meses por toda la región. Eso si, no hubo que lamentar ninguna víctima mortal.

Os preguntaréis como puede suceder un acto de histeria colectiva como este. Por lo que dicen algunos investigadores, esto se explica porque muchas veces imitamos los gestos de los demás. Es una técnica de aprendizaje de nuestro cerebro, como una especie de loros gestuales. Haz la prueba haciendo algún gesto mientras hablas con otra persona, verás que en muchas ocasiones te imitan inconscientemente. Si a esta razón le sumamos una crisis nerviosa colectiva, ya tenemos una epidemia de este tipo. Sin embargo para otros psicólogos y sociólogos este hecho sigue siendo un gran misterio.

Respecto a esto, yo solo pienso, que ojala todas las epidemias sean como esta.

MANCROW

4 comentarios en “MUERTOS DE RISA Y LA EPIDEMIA DE TANZANIA

  1. Sabía uno de esos casos por el programa ¨extrañas formas de morir¨, pero de las epidemias nunca había oído, de todas maneras creo que no debe ser tan malo morir así… Aunque duela un poco la panza jaja.

    1. Yo también pienso que si tengo que morir, que sea con una epidemia de esas. Aunque por lo visto la mortandad es nula o casi nula, ojalá nos invada una epidemia de esas aunque tenga que cerrar todo por unos días, al menos nos hará un poco mas felices. Un fuerte abrazo

  2. yo evidentemente no me creo lo de la epidemia. que sucedió si, pero que fué una epidemia colectiva no se lo cree ni quién lo escribió. dicen que no encontraron rastros de toxicos y yo digo y que? o , seguro?.. venga hombre, esto debe ser de la primicias de control mental de las agencias israeli/yankees.. un experimento militar o las dos cosas. flipo que la gente se crea lo de la epidemia colectiva y que los psicologos le vayan poniendo nombres cientificos. y por supuesto, NADIE sabe de que iba el chiste en questión….

    1. La verdad es que suceden ataques de histeria colectivos. Hace algún tiempo escribí sobre un caso de ese tipo que se produjo hace siglos, en donde a la gente le dio por danzar hasta morir, puedes buscar referencias históricas sobre eso, fue un caso muy curioso. Te mando un saludo, gracias por escribirme

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *