EXPERIMENTO DE LA CARCEL DE STANDFORD

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Hoy os voy a hablar del experimento de la cárcel de Standford, un experimento tremendamente interesante y fascinante. A aquellos que nos encanta la psicología social o saber el porqué el ser humano actúa de una manera u otra en determinadas situaciones este experimento es absolutamente genial y fue uno de los más controvertidos e importantes a nivel mundial.
Philip Zimbardo es uno de los psicólogos que realizó este experimento en el que quiso estudiar si el ser humano es bueno o malo por naturaleza y si en determinadas circunstancias personas “buenas” podrían cometer actos crueles o comportarse como personas “malas”.

¿EN QUE CONSISTIA?

El doctor Zimbardo y su equipo crearon un ambiente carcelario muy realista en el sótano de la universidad, en la que colocaron a 24 individuos voluntarios seleccionados entre estudiantes universitarios para un experimento de dos semanas.
Les elegimos de entre 75 voluntarios que pasaron una batería de tests psicológicos y físicos que demostraron que estaban en buenas condiciones físicas y mentales. Tirando una moneda al aire, se decidía quién iba a hacer el papel de preso y quién el de guarda.

Naturalmente, los prisioneros vivían allí día y noche, y los guardas hacían un turno de 8 horas. Al principio, no pasó nada, pero la segunda mañana los prisioneros se rebelaron, los guardas frenaron la rebelión y después crearon medidas contra los “prisioneros peligrosos”.

Desde ese momento, el abuso, la agresión, e incluso el placer sádico en humillar a los prisioneros se convirtió en una norma. A las 36 horas, un prisionero tuvo un colapso emocional y tuvo que ser liberado, y volvió a ocurrir a otros prisioneros en los siguientes cuatro días.

Chicos buenos y normales se habían corrompido por el poder de su papel y por el soporte institucional para desempeñarlo que les diferenciaba de sus humildes prisioneros. Se probó que una situación “mala” tenía un efecto tóxico en estos buenos chicos y los transformaba en “malos chicos”. El estudio de dos semanas tuvo que parar antes de tiempo después de sólo seis días porque cada vez estaba más fuera de control.

El quinto día del experimento, una estudiante recién doctorada de Stanford, Christina Maslach, vio cómo los guardias colocaban bolsas en las cabezas de los prisioneros y les hacían desfilar con las piernas encadenadas, como zombies, mientras los guardias les gritaban barbaridades. Maslach salió llorando. Había empezado a salir con ella, y me gritó: «No estoy segura querer tener algo que ver contigo si esta es la clase de persona que eres. Es horrible lo que estás haciendo a esos chicos».
Esa doble bofetada en la cara fue la catálisis para que el doctor Zimbardo se diera cuenta de que el estudio había funcionado demasiado bien y de que esa poderosa situación le había corrompido también a él.

Pararon el estudio al día siguiente.

CONCLUSIONES:

Este experimento fue muy controvertido por el maltrato que se produjo y fue muy famoso por las conclusiones que se sacaron.
Philip Zimbardo dedujo que las personas no son buenas ni malas, sino que el ambiente y las circunstancias pueden hacer que una persona buena se comporte de forma sádica y cruel como pasó en el experimento.

En cualquier situación hay 3 tipos distintos de personas que actáun en ella: el villano, el pasivo y el héroe. En la misma situación hay gente que se comporta de forma mala, otras personas que se comportan de forma buena o heróica y lo que hace la mayoría de la gente es no hacer nada o tomar un papel pasivo.

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