ENCUENTRO CON LA MUERTE

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Hoy por la noche tuve pesadillas terribles. Me vinieron recuerdos de experiencias pasadas que por la mañana aun me tenían sobrecogido. Hoy las compartiré con vosotros.

Creo que es algo que merece la pena ser leído por todos y muy especialmente por aquellos niños y adultos que frivolizan la muerte e incluso se burlan de ella cuando la ven en los demás, sin tener en cuenta que tarde o temprano y por mas que lo eviten, se encontrarán en frente de ella.

Mi primera experiencia con la muerte fue a los 12 años. Antes, nunca había pensado en ella, porque cuando uno es un niño, le parece tan lejana como imposible.

Recuerdo que era octubre. Mis padres y unos amigos, querían aprovechar los últimos rayos de sol de un verano que ya se terminaba. Para ello, nos llevaron a comer a la playa de la Lanzada. Un arenal de unos dos kilometros de arena muy blanca. A mitad del mismo, a su orilla, hay una especie de castillo derruido por una batalla entre nobles y campesinos. A unos metros de allí, en un lugar cargado de historia, yo no sabía que la muerte me estaba esperando.

Le dije a mis padres que me iba a dar un baño antes de comer y me acerqué solo, a ese lugar maldito.

Quizás no sepáis lo que es la resaca del mar. Son corrientes que te arrastran hacia el interior del océano alejandote de la orilla. Si vas a alguna playa que la tiene, no te bañes.

Me metí en el agua hasta que me llegó a la cintura y en cuanto levanté los pies de la arena para bañarme por completo, el océano me llevo a sus dominios, lejos de la tierra. Yo trataba de nadar hacia la playa y el mar me devolvía a su interior. Pero lo peor estaba por llegar, ya que aun no sabía lo que me venía por detrás.

A mi espalda una ola me sumergió en el agua. Yo nade hacia arriba lo mas rápido posible, pero el mar no tuvo la deferencia de dejarme respirar y me volvió a meter en sus profundidades. Traté de regresar a la superficie y al llegar a ella, volvió el agua a no darme tregua y me mandó de nuevo al fondo. Así pasé unos minutos interminables.

Bajo el agua encontraba unas rocas que me permitían impulsarme para volver a intentar salvarme. En la superficie pude ver que alguien estaba en la orilla y yo levantaba los brazos tratando de que me ayudaran, pero ellos pensaban que solo los estaba saludando y me respondían con sus manos indiferentes a lo que me sucedía.

Me desesperé y el mar me volvió a meter dentro con su abrazo mortal. En el fondo, uno siente la tranquilidad, los sonidos son menos extremos, mas tenues, parece que todo te acaricia, pero hay un grave problema, no se puede respirar.

Trague agua y subí de nuevo tosiendo, a punto de perder la conciencia. El mar ya estaba decidido a que no saliera y me regresó al abismo.

Dentro del agua, mis recuerdos y deseos de futuro, pasaron a gran velocidad por mi mente, como una película a cámara rápida. Todo me parecía irreal, como un sueño; el agua, la arena, el sonido burbujeante de la superficie. Allí y en ese momento, sentí como se acercaba.

Algunas veces me preguntan como es la muerte, si es un ente o un ser especial, yo la ví mucho mas grande, como si la naturaleza en su conjunto te viniera a buscar. No logre ver lo que hay al otro lado, lo que nos espera después de la muerte, espero que eso no signifique que no existe.

Pero entonces, sentí una roca con la punta de los dedos de los pies, quizás la ultima roca antes del abismo y me impulse, aleteé una vez con mis manos como una medusa hacia la superficie. Al mirar arriba ví el reflejo del sol sobre el agua. Yo creo que era la vida.

Cuando saque mi cabeza vi a dos chicos que braceaban sobre el mar en dirección a mi. Me preguntaron si sabía nadar, les dije que si y me empujaban el culo mientras yo trataba de nadar dirección a tierra. Al llegar a la orilla, yo estaba completamente extenuado, me caí de rodillas jadeando.

Después me cambie y mi padre me dijo que fuese a agradecérselo a los chicos. Aunque yo no quería por vergüenza, me obligo. Recuerdo caminar sobre la arena y como ellos me reconocieron y se quedaron mirándo como me acercaba. Estaban con sus novias.

-Gracias por salvarme la vida, les dije.

No se me ocurrió nada mas ocurrente, pero creo que fue un buen resumen de lo que sentía. Ellos me sonrieron diciéndome de nada y sus novias también lo hicieron, posiblemente orgullosas de sus parejas. Yo baje la cabeza con timidez y mi padre me puso el brazo en el hombre para acompañarme.

Pero esa no fue la única vez que estuve con la muerte. Dude mucho en publicar lo que os contaré a continuación, pero creo que al final lo necesito y vosotros también para saber porque nadie debe trivializar la muerte.

Años mas tarde, en mi casa durante la época de exámenes en la universidad, me fuí a mi pequeña habitación que daba a un patio de luces también reducido. Hacía un día nublado de los que se siente la pesadez del clima. El ambiente me pareció claustrofófico pero eso no impidió que me adormecíera tumbado en la cama.

En la tiniebla me desperté cuando mi madre me dijo:

-Despierta, tu padre está mal, tienes que llevarlo al hospital.

Me desperté a toda velocidad, mi madre fue a cambiarse y yo al comedor a esperarlo. En ese momento mi padre caminaba por el pasillo hacia mi, estaba tambaleandose y creo que dijo que no se encontraba bien. Cuando llegó a mi lado se derrumbo.

Mi padre era médico. De esos médicos que siempre ayudaron a los demás sin cobrar mas allá de lo que le daba el estado. Sin importarle quien se lo pedía y volcandose con aquellos que mas lo necesitaban de manera desinteresada. De esas personas que cuando veía a un campesino nervioso y descolorado, en un lugar que no era propio de él, le levantaba la cabeza diciendole que no se amilanara, que se hiciera respetar. Ese hombre del que os hablo, se desmayó delante de mi.

Es muy doloroso ver lo que vi con alguien que amas. Note su dificultad para respirar y su aliento final. Cuando sentí su última respiración, mi cuerpo se conmocionó y de los nervios parecía que se me salían los dientes. Esa vez la muerte estaba pendiente de otra persona. En ese instante note como si algo me atravesará, quizás lo hizo por toda la casa. No se lo que seria, quizás solo una inyeccion de adrenalina en mi cuerpo o quizás su alma. Pero sentí que se iba.

No sabía que hacer; si empujarlo, arrastrarlo o intentar despertarlo. Llame a mi madre, que acudió rápidamente y lo intentó reanimar mientras decía “Manoliño por Dios”.

No recuerdo haber llamado a la ambulancia, pero debí hacerlo ya que apareción a los pocos minutos. Yo sostuve por una hora una bolsa de suero fisiológico con total concentración pensando que eso podría ayudarlo.

Días después, mis tíos decían que se recuperaría, pero yo sabía que se había ido. Una tarde después de la universidad, fui al hospital a verlo (estuvo mas de un mes en la unidad de cuidados intensivos) y me dirigí después a uno de los médicos. Paradójicamente mi padre trabajaba en esa unidad y ese doctor era un empleado de él. Le pregunté como estaba, si había cambios, el me dijo que fuera a una sala para hablar conmigo. Entonces me contó que tenía que asumir que mi padre había fallecido. Se me hizo un nudo en la garganta pero contuve las lagrimas, le dije que ya lo sabía, pero mi obligación era preguntar por él. Al doctor se le desencajó la cara y yo me fui para evitar ese mal trago para los dos.

Finalmente aprobe los exámenes y me gradue. Ojala lo hubiera visto.

Con esto os quiero decir, que la muerte amigos no se puede frivolizar, es horrible y no se lo que habrá después, por eso, vivid la vida con intensidad.

Se que es impactante, pero necesaria.Si queréis contar vuestra historia o desahogaros podéis hacerlo.

No quiero que se convierta esto en un drama, estamos vivos y eso es una alegría, pero me gustaría haceros una pregunta ¿tuvisteis alguna experiencia con la muerte?. Quizás nos ayude a todos a conocerla mas y estar preparados cuando nos llegue.

MANCROW

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6 thoughts on “ENCUENTRO CON LA MUERTE

  1. FELICIDADES // TIENES Una FASILIDAD de RELATAR todo TIPO de HISTORIAS sin DEJAR nada al AHIRE .. Me ENCANTAN LAS HISTORIETAS de TERROR ,, SUSPENSO ,,, De FANTASMAS y de lo PARANOMAL

    1. Muchas gracias, siempre hago historias que me resultan interesantes a mi. Creo que si a mi me gustan a otra persona también le encantarán. Ojalá me leas durante mucho tiempo. Te mando un fuerte abrazo

    2. A mi me encanta escribir y contar cosas sobre misterio y terror, creo que te seguirán gustando. Muchísimas gracias por leerme, te mando un fuerte abrazo

    1. A veces publico cosas populares y otras inéditas. En cualquiera de los casos le doy un toque personal. A mi me encanta el misterio y el terror. Me alegra muchísimo que te gusten mis historias, ya ves que de vez en cuando hago algún relato creado por mi. Un fuerte abrazo

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