OURANG

EL BARCO DEL TERROR, EL SS OURANG MEDAN

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Son múltiples los relatos sobre Barcos fantasmas o de navíos víctimas de insólitas historias dramáticas, que se convierten en leyendas trasmitidas entre marineros de generación en generación. Todas y cada una de ellas, crean un sobrecogedor pavor en torno a la inmensidad del mar y sus ocultos misterios, que siempre nos acompañarán.

Dentro de estas narraciones estremecedoras, siempre estará el Fantasma del Holandés errante o el caso del navío Mary Celeste. Sin desmerecer en intriga y misterio, el barco SS Ourang Medan nos impone por los extraños sucesos que allí acontecieron.

¿Qué barco no acudiría a una llamada de auxilio?. En la película “Alien el octavo pasajero”, los tripulantes de una nave, despertaron del letargo de su viaje interestelar, por una llamada de socorro. No dudaron en acudir a su rescate, sin saber, que aquella señal, sería el principio de su fin. Con este barco, como le sucedió a la nave Nostromo del film, lo razonable después de saber lo sucedido, es que nadie se acercara a comprobar de donde y el porqué del mensaje emitido.

Recibieron la llamada de ayuda, allá en el año 1948 al menos dos barcos y algunos puestos de control holandeses y británicos que se encontraban en el estrecho de Malaca, situado entre Malasia y Sumatra.

Todo sería normal, si el mensaje no fuese tan inquietante. “Todos los oficiales, entre ellos el capitán han muerto tendidos en el  puente de mando. Posiblemente toda la tripulación este muerta.” dijo en un primer momento. A continuación se produjo una interferencia, seguida por un mensaje indescifrable semejante a un código Morse, antes de finalizar con una comunicación turbadora, “me muero”. Este último mensaje, fue seguido por un silencio sepulcral.

Debido a su proximidad, fue enviado el barco estadounidense “Silver Star” a su rescate. Después de múltiples señales hacia el SS Ourang Medan, no obtuvieron respuesta, fracasando todos los intentos por contactar con su tripulación. Se acercaron al navío y un grupo de la tripulación se preparó para el abordaje.

Cuando subieron a la nave, descubrieron el motivo de que nadie les contestara. La cubierta del Ourang, estaba plagada de cadáveres. Sus ojos abiertos y sus caras con muecas de espanto, reflejaban que habían visto algo terrible antes de fallecer. Algunos incluso parecían señalar hacia algún lugar indeterminado, lo que antes había sido el origen de su terror.

El capitán estaba en el puente y los oficiales, ingenieros y operador de radio, se encontraban en sus puestos con la misma expresión de horror en sus rostros.

Orang-Medan-victim

Al revisar el barco, todos quedaron sorprendidos al comprobar que en la caldera, la temperatura era extremadamente fría, cuando lo normal es que fuese mas alta que en el exterior, en donde ese día se alcanzaron los 37 grados centígrados. Otra cosa que les llamó la atención, es que a pesar de lo sufrido por la tripulación, no tenían heridas exteriores, al igual que el barco que se encontraba en perfecto estado.

Sin duda algo terrible había sucedido allí y decidieron no quedarse a comprobarlo. Amarraron el barco y se dispusieron a remolcarlo hasta la costa.

Al poco tiempo, vieron que salía humo de la bodega número 4 y en unos pocos segundos, la cuerda de remolque se rompió, antes de que el Ourang Medan explotara saliendo por los aires, sumergiéndose a continuación en las profundidades del mar.

La primera vez que se habló de este caso, a parte de las declaraciones de los miembros del “Silver Star”, fue en unas actas publicadas por los guardacostas de Estados Unidos en mayo de 1952, en donde resaltaban las expresiones de horror de la tripulación encontrada, cuyos ojos y boca completamente abiertas parecían mirar al infinito.

La continuación de la historia, es igualmente curiosa. Aunque no existe registro del barco Ourang Medan en el Lloyd´s Shipping (registro de buques de una compañía aseguradora), ni en el diccionario de desastres del mar de 1824-1962, que pudieran demostrar su existencia, algunos tripulantes del Silver Star, barco que lo rescató, afirman que la historia es real.

Otras investigaciones posteriores, sostienen que el cargamento consistía en Cianuro potásico y nitroglicerina. Esto explicaría la explosión, así como la omisión de la anotación del viaje del barco en cualquier registro oficial, ya que estaba prohibido circular con estas mercancías, en un mar cuya agitación lo hacía tan peligroso. Otras personas, creen que la mercancía era mucho mas peligrosa, en donde estaban incluidas armas bacteriológicas que se habían obtenido en Japón tras terribles experimentos, y que esta mercante, estaba siendo enviada para su estudio a Estados Unidos. Un barco lento y de bandera holandesa, pasaría inadvertido.

Tampoco faltan ufólogos que atribuyen las muertes a seres extraterrestres o a experimentos como el de Filadelfia en donde se pretendía llevar navíos de un lugar a otro a través de la teletransportación.

Fantasía o realidad, lo cierto es que seguirá en el imaginario del hombre, mientras no se encuentre este navío en las profundidades del mar.

MANCROW

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