CUENTO DE NAVIDAD

Posted on Posted in Relatos

Cuando un ser querido fallece, nos damos cuenta de lo importantes que son las reuniones con las personas que nos interesan. La navidad o cualquier reunión posterior, la valoramos muchísimo más. Además debes hacerlas, ya que siempre hay alguien que te espera.

Esta historia también es para los desamparados, ya que incluso en aquellos momentos en los que te sientes como un naufrago abandonado, la realidad es que hasta en el peor momento, se encuentra un cabo que te saque a la superficie.

Y esto os lo digo, porque cuando la perrita callejera Saby sufrió un terrible atropello, la sociedad protectora de Kostroma en Rusia, la curó en su centro. A pesar de que estaban desbordados por el trabajo, no la abandonaron y se molestaron en llamar a Nina, una de las voluntarias que les ayudaba en muchas ocasiones, para pedirle que durante la convalecencia de la perrita, la llevara a su casa.

Nina accedió y la cuidó lo mejor que pudo. Pronto tendría que devolverla a la perrera y no quería dejarla allí, pero sabía que era imposible quedarse con ella, ya que su apartamento era demasiado pequeño para las dos. Por tanto, busco una familia que la adoptara para toda la vida. Publicó múltiples anuncios en Internet y finalmente encontró un hogar que se adaptaba a lo que ella pedía para la perrita Saby.

Como la familia se encontraba en Dmitrov a 300 kilómetros de donde vivía y no quería que pudieran echarse para atrás con la adopción, por tener que ir a buscarla tan lejos, pidió permiso en su trabajo para llevarla. Ya era invierno y el peligro de conducir bajo la nieve, le hizo tomar la determinación de desplazarse en autobús. Tras viajar durante 6 horas, llego a su destino y dejo a Saby en su nuevo hogar.

Fue una demostración mas, de que siempre hay un Angel protector en nuestras vidas.

Meses mas tarde, recibió una triste llamada de la Sociedad Protectora de animales. Saby había desaparecido. Le dijeron que posiblemente la habían raptado para las peleas de perros que se organizaban en la zona. Aunque ella nunca lucharía, necesitaban sparrings para entrenar a las otras perras de pelea.

No tenía tiempo que perder. A través de un compañero de trabajo, se enteró de los lugares en donde se organizaban peleas clandestinas. El siguiente fin de semana volvió a Dmitrov y recorrió todos los locales que le habían dicho. Revisó los caniles, habló con los organizadores, con los dueños de los perros e incluso ofreció dinero, pero Saby no apareció.

A veces, en la vida es tan importante conseguir lo que pretendemos como intentarlo. Sin embargo, esta buena acción no llenó a Nina por completo, por lo que continuó acudiendo a la sociedad protectora de animales todos los fines de semana para ayudarles en todo lo que podía.

Un sábado, cuando estaba a los pies de un semáforo esperando para cruzar la calle, noto que algo le daba un pequeño golpe en su pierna. Al girarse, vio que era la perrita Saby. Ella se había escapado de su nuevo hogar para buscar a la persona con la que realmente quería vivir. Nina finalmente alquiló un apartamento mayor para que vivieran las dos juntas, demostrándonos que nunca es tarde para reunirse con la gente que uno quiere.

MANCROW

2 thoughts on “CUENTO DE NAVIDAD

    1. Se demuestra, que el amor mueve montañas, aunque este venga de un perro. Es algo que sobrepasa todo lo racional. Como pudo recorrer esa distancia y encontrarla, pq esta es una historia real, un caso como muchos en los que supera cualquier ficción. Besos

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *