CUANDO LAS APARIENCIAS ENGAÑAN

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Estos días, recordé algo que me pasó en el pasado que tiene poco de humor y de terror, pero mucho de misterio.

Quería compartirla con vosotros. Esto nos servirá para que me contéis vuestras experiencias asombrosas y lecciones que os dieron otras personas, que dejaron una pequeña o gran marca en vuestras vidas.

La mía es la siguiente:

Hace años, por motivos de trabajo, tuve que tomar un AVE (tren de alta velocidad) entre Madrid y Barcelona. Para aquel entonces era un exitoso joven ejecutivo de una compañía. Me había perfumado y vestido con ropa elegante, ya que al llegar a Barcelona, tendría varias reuniones importantes.

Cuando compré el billete, el asiento estaba numerado. Al acercarme al mío, descubrí que tenía a mi lado un hombre de unos 40 años muy desarreglado. Imaginaos la escena, yo en un tren espectacular de alta velocidad con mi pelo arreglado, mi traje y corbata a juego, perfectamente planchados y el con su barba mal cortada, pelo desaliñado, una camiseta sin mangas, de tirantes abierta hasta el pecho y un pantalón con aspecto sucio demasiado ancho para las modas del momento. Un Chino diría el YIN y el YAN, tan parecidos como la selva y el desierto.

Los europeos nos hemos vuelto fríos e insensibles, mas parecidos al carácter de Europa del Norte que a nuestras antiguas raíces Latinas. Quizás mas prácticos y productivos, pero menos humanos.

Molesto por no poder cambiar de asiento, me senté a su lado y decidí leer un libro para pasar el viaje lo mas rápido posible.
Recuerdo que estaba comiendo higos y me ofreció uno. Yo cortésmente le dije que no, que muchas gracias y volví a mi libro, mientras por dentro decía hasta luego y no molestes. Pero aunque penséis que soy desagradable, tengo un trato exquisito en persona, por lo que después de varias interrupciones por su parte, terminé abandonando la lectura. A medida que hablábamos, me di cuenta que era mas interesante hablar con él que leer el libro y que teníamos mas afinidad e inquietudes en común de lo que había imaginado.

Entonces me contó que era un antiguo profesor de universidad, pero debido a un desamor cayo en una pequeña depresión. Por lo tanto, se enfocó en el yoga y este le ayudó. A partir de ahí, sus habilidades y esfuerzo lo llevaron a montar un negocio en un lugar remoto de la provincia de Caceres, en donde ni de broma podrías imaginar que pudiera prosperar nada. En cambio el logro que se cumpliera su sueño. El hecho es que era rico y eso le permitía viajar de aquí para allá sin dar explicaciones a nadie, ni restringirse en gastos salvo los que su conciencia limitara. Pero a mi el dinero no me importaba, lo que mas me sorprendió fue su calma, su manera de ver la vida sin enjuiciar a nadie, sin querer dañas y tratando de ser feliz aceptándose a si mismo.

En fin, lo que hablé con él da para un libro.

Cuando llegamos, lamenté que eso fuese el final de nuestra conversación. Como hicimos tan buenas migas, me dejo su número de teléfono, pero de aquella época perdí todo, hasta parte de mi vida e incluso su teléfono.

El caso es que al llegar, me ofrecí llevarle a su destino. En la estación de tren me esperaba alguien para recogerme. Cuando nos vio a los dos, se quedó pasmado. No podía imaginar, como me pasó a mi tres horas antes, que yo pudiese andar con un pordiosero. Pero en aquella época, todos hacían lo imposible por agradarme y lo llevaría a donde yo le dijera. Fue todo muy simpático. Yo al tratar con tanta gente durante mi época de negocios llena de mentiras, engaños e interesés, a veces creo leer el pensamiento de las personas.

Cuando le dijo el “mendigo” que se dirigía al hospital mas caro de Barcelona para ver a su madre. Me pareció que nuestro chofer del momento se preguntaba, ¿Como coño lo va a pagar?.

He llegado a imaginar que aquel hombre desaliñado pero con alma afable, me lo envió alguien, para decirme ciertas cosas.
La realidad es que la vida nos sorprende con hechos y personas para enrriquezerla y enseñarnos, solo depende de nosotros saber interpretarla.

Y estas son mis conclusiones:

1) Como dice el rico refranero español, “las apariencias engañan”. Muchas veces nos perdemos grandes oportunidades con personas, cuyo aspecto las oculta y sin embargo pueden ser fascinantes para nosotros.

2) Los momentos malos de nuestra vida, al igual que le pasó al personaje de mi historia con el desamor, hay que utilizarlos como puntos de inflexión para impulsar de nuevo nuestras vidas.

3) Y lo mas importante, no dejes que nunca te quiten tus sueños. Aunque no los consigas, al menos en el intento, serás feliz pensando que los lograrás. Por tanto, NUNCA PARES DE SOÑAR.

Si alguna vez habéis tenido una experiencia asombrosa al conocer a otra persona, me gustaría leer vuestro relato.

Un abrazo, os quiero

MANCROW

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